Voy a contaros como salió mi viaje de trabajo.....

Todo empezó por una oferta de trabajo la cual nos ofrecían un viaje a Italia en el cual dormiríamos en un hotel cuatro estrellas. Italiana hoteles se llamaba, una antigua fábrica de algodón convertida en un espectacular hotel con baños turcos y saunas, la cosa prometía bien... dos chicos juntos que subiríamos en coche.

Se nos convocó a una reunión antes de hacer el viaje en la cual noté cierta atracción con el chico que sería mi compañero de viaje. Un chico que ya alardeaba de hablar idiomas, el chico era argentino, yo no paraba de imaginármelo hablando en italiano, ese idioma que me vuelve loco. El chico es un chico alto, moreno, con un cuerpo totalmente definido, tatuajes por todas partes, cabeza afeitada, barba siempre bien recortada y perfecta, para mantener el anonimato de este gran chico lo llamaré Alberto.

Hice lo posible para subirnos los dos juntos hasta Italia en coche.

Pues bien,  tras casi 17 horas de viaje, que dieron mucho de si para entablar miles de conversaciones. Hablamos de todo, pero cada vez que tocábamos el tema de relaciones sexuales el siempre hablaba de mujeres pero yo notaba que mentía. Como bien sabéis es algo que entre nosotros lo notamos rápidamente....

Como no, tras coger confianza nos pusimos juntos en la  misma habitación para así ahorrarnos una habitación y sacarnos algo más de pasta.

La confianza que llegamos a coger fue algo increíble pero notaba que me seguía mintiendo respecto a su orientación sexual porque ya habían miradas que me lo decían.

Nos pasamos los días trabajando en diferentes puestos de trabajo pero en ocasiones tenía que ir a su puesto a revisar la función que él ejercía en la empresa y cuando llegaba ahí... Ahí estaba él, sin camiseta, sudado y manchado, mi cabeza evidentemente daba para mucho pensamiento y ninguno que no fuese sexual.

Cuando llegábamos al hotel por las noches nos duchábamos por separado, pero él siempre dejaba la puerta abierta y siempre estábamos de cachondeo con la tontería de frotarnos la espalda. Luego llegaba el momento de la cena y como no mi cabeza y el vino seguían dando mucho de si. Cuando terminábamos de cenar siempre nos quedábamos en la terraza del hotel tomándonos una copa. La terraza espectacular, con unas vistas muy bonitas, y unos sillones muy cómodos para tomar una copa y bromear. Así pasábamos los días y las noches, un día después de trabajar decidimos meternos a la sauna húmeda ...

Ya os podéis imaginar el ambiente, estábamos solos y como no pasó lo que tenia que pasar.

Él estaba apoyado de cara a la pared estirando la espalda, momento el cual yo vi mi oportunidad de acercarme lentamente a el y masajearle  la espalda, a medida que mis dedos se deslizaban por su espalda notaba como su piel se erizaba y su pene se ponía erecto. Seguí con unos besos por el cuello mientras mi mano derecha se deslizaba hacia abajo para agarrar su duro, caliente y gran miembro, mientras mi mano izquierda lo agarraba fuertemente por el cuello. Alberto arqueaba su cintura para rozar sus prietos glúteos con mi duro pene hasta conseguir que lo penetrara mientras lo masturbaba a la misma vez. Os puedo asegurar que ha sido una de las pocas veces en las que en menos de un minuto los dos habíamos terminado. Fué increíble. Una vez que todo había terminado nos sentamos a disfrutar de la sauna y hablar tranquilamente.

Por fin Alberto me reconoció su orientación sexual, la cual lleva extremadamente en secreto de cara al mundo por miedo al rechazo o las habladurías de la gente. Pero bueno una duchita rápida y corriendo nos fuimos a cenar porque nos cerraban el restaurante del hotel.

Pero bueno una duchita rápida y corriendo nos fuimos a cenar porque nos cerraban el restaurante del hotel.

Cuando terminamos de cenar como todos los días nos tomábamos nuestra copa en la terraza del hotel hasta que nos daban las dos de la mañana. -Jajajaja-

Cuando bajamos a la habitación para dormir alberto se metió en mi cama, me dijo que necesitaba el cariño que echaba de menos, pidiéndome que lo abrazara y así lo hice.

Al día siguiente de cara a los compañeros todo seguía siendo igual que siempre, pero con una diferencia, nos comíamos con la mirada, los dos estábamos deseando llegar al hotel para dar rienda suelta a lo que durante todo el día acumulábamos.

Cuando por fin término nuestra jornada llagamos al hotel y de su boca salió una pregunta. -¿Nos duchamos juntos?- ¿Como desperdiciar esa proposición? ... Nos quitábamos la ropa mutuamente mientas nos besabamos y nos hacíamos ligeros tocamientos. Una vez dentro de la ducha jugábamos con el jabón. Yo lo enjabone a él y él me enjabonó a mi. No os podéis imaginar el estado en el que estaban nuestros penes. Mi sorpresa fué cuando bajo poco a poco besándome por el pecho hasta llegar a mi pene duro como una piedra y caliente como lava volcánica. Se lo introdujo en la boca poco a poco sin decirme nada a la vez que el se masturbaba. Increíble lo que alberto era capaz de hacer con la boca. Teníamos una conexión sexual increíble.

Que forma mas extraordinaria de terminar tu día laboral. A día de hoy lo recuerdo y todavía se me eriza la piel.

Es una lástima que nuestro viaje terminara ese día ya que cuando subimos a cenar me comunicaron que tenía que viajar de madrugada para estar antes de mediodía en Alemania. Así que esa fué la última noche que pude dormir con Alberto y la cual me reconoció que tenía una pareja que no le correspondía, que estaba con una mujer por la cual no sentía nada, pero que por miedo a las habladurías se veía obligado a seguír su vida junto a esa mujer aunque no fuese feliz. Es muy triste pero su vida era así.

Le pedí si podíamos intercambiar nuestros números de teléfono y me dijo que no, que le diera yo el mio y que él me buscaría. A día de hoy hace ya un mes de eso y todavía no he obtenido respuesta por su parte. Es triste pero es cierto como algo que podía haber sido importante en nuestras vidas ha quedado en nada. Pero en fín la vida es así y ahí que seguir adelante, sólo espero que cosas así no sigan pasando por simplemente comentarios homófobos y que pronto pueda volver a coincidir con él en algún lado.